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lunes, 18 de enero de 2016

Es verdad, no lo puedo negar, estoy perezoso, y eso no es bueno teniendo dos días para prepararme el examen de Geografía. Pero es algo que siento. Padezco pereza. Siento el cuerpo flácido, no me apetece hacer nada (no sé ni como me atrevo a escribir). Yo se lo achaco a que este cuatrimestre e tenido que ir por la mañana y por la tarde. Esto ha quemado mis energías y todavía no me he recuperado. Últimamente no me exijo tanto. Lo más fuera de lo normal que he hecho ha sido lo de crear el blog, que por cierto, me esta dando algunos quebraderos de cabeza. Sin embargo, la ilusión no me ha abandonado y, aunque lo que diga ahora pueda parecer contradictorio, no me siento a gusto sin hacer nada y no puedo estar tumbado en la cama, por lo que tengo que ponerme ha hacer algo. En este caso concreto a escribir el diario.
   Será que cuando uno coger el habito de trabajar todos los días y con un nivel de exigencia mínimo, necesita cubrir al día siguiente ese tiempo y ese espacio porque sino se siente vacío. Y creo que eso es lo que me pasa. Estoy cansado pero no puedo dejar de hacer cosas. ¿Extraño no? Pero cosas más raras se ha visto y las hemos aceptado. Como diría un hombre de campo “si hemos comulgado con piedras de molino…”.
    Es que no me apetece ni leer. Estoy intrigadísimo por saber cuál será el siguiente movimiento de Fermín Romero de Torres, uno de los protagonistas del Prisionero Del Cielo, la tercera parte de la sombra del Viento, pero puede conmigo más la pereza que la curiosidad. ¿Será que me estoy volviendo intelectualmente perezoso? Que ya no me llama la atención tanto el aprender y el leer. Lo cierto es que me he cargado de mucho material que me gustaría leer y puede que tanta presión no esté hecha para las hechuras de mis hombros.
15:31
   15:37 Pero esto que digo atrás no es nada. Cuando caliente motores y empiece a funcionar como un autómata, se evaporará el cansancio y la desidia y aparecerá, cual flor en primavera, el trabajo realizado. A mi lo que realmente me cuesta es arrancar. Es un debate entre decir: un poquito más tarde. Luego mejor, ahora voy a empezar… y prorrogar el inicio hasta que ya no me queda más remedio de dejarlo para el siguiente día o de hacer lo justo porque se me ha echado el tiempo encima. Y es que ya con el paso del tiempo nos vamos conociendo. Las sorpresas aparecen al principio o cuando tomas otra dinámica de trabajo, pero cuando sigues haciendo lo mismo y comportándote igual, las cosas se suceden de la misma manera. 15:48


17:43 Llevo como dos horas intentando hacer un texto que explique mi torpeza con el blog. Pues lo he perdido y no lo encuentro. Esto lo único que viene a demostrar es la evidencia, soy torpe por naturaleza, y contra la naturaleza no se puede hacer nada. ¡Con lo bien explicadito que lo tenía todo! Pero que le vamos ha hacer si somos así. Había detallado en el texto lo mucho que me cuesta hacer una entrada. Lo mal diseñado que lo tengo para entrar en él. Que iba a colgar un texto el jueves o el viernes, que ya casi lo tengo terminado, pero que se le puede pedir al olmo¿peras?

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